Conectado Soy Más…

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ColdPlay estuvo de visita en mi ciudad. En una rueda de prensa un periodista preguntó a los integrantes de la banda si se veían en el futuro actuando por separado. Uno de los integrantes-Chris Martin- respondió que cada uno de los integrantes de la banda no se caracterizaban por su gran talento musical, más bien, dijo, la fortaleza  de la banda radica en la manera en que se complementaba entre ellos. En otras palabras, el estar  conectados entre ellos era la razón de su fortaleza. «Por eso no nos vemos actuado solos por ahí».

 

Entender este principio es esencial para tener una vida fructífera. El principio de que somos más dependiendo con quien nos estamos conectando es vital. Las conexiones con personas nos hacen mas o les restan fuerza a nuestra vida.

La mayoría de personas invierten gran cantidad de su tiempo y de esfuerzo para estar conectados a la mayor cantidad de personas. Las redes sociales son un ejemplo de esto, pensamos que una persona es mas valiosa por la cantidad de seguidores en su red social; pero seguidores no implican en verdad conexiones con la fuerza para enriquecer nuestra vida.

¿Con quien estoy conectado influye en mi vida? ¿Le agrega o le resta valor el tipo de personas con quien me conecto? Mi respuesta personal es que sí, sin duda influye y nos afectan positiva o negativamente.

Hay relaciones con las cuales podemos llenarnos de ansiedad, nos generan sentimientos de temor o inseguridad, algunas nos hacen ver lo malo como bueno y lo malo como bueno; todo esto por un simple hecho, somos influenciables.

Las hay con una poder para hacernos bien. Nos animan, nos desafían a ser mejores, nos abren la mente a nuevas posibilidades, nos ayudan a encontrar el potencial existente en nuestro interior. Esa conexiones hacer fluir hacia nuestro corazón vida y esperanza.

Con esto podemos concluir que las conexiones tienen una gran repercusión en nuestra vida y futuro. Sí eso es así, estamos en la responsabilidad de elegir con quien me conecto, porque estoy escogiendo como me voy a sentir, que voy a aprender y quien va a ser la influencia mas relevante en mi vida. Sí de todos modos voy a recibir influencia, porque no escoger conectarme con quien influya en mí de manera que traiga vida y no muerte.

La necesidad de amor, de motivación, de aceptación y soporte son anhelos de nuestro hombre interior. Por eso nos conectamos con otros, buscando hallar respuesta a esas necesidades. No creo que los hombres puedan suplir esa necesidad a plenitud en ninguno de nosotros. ¿La razón? Ellos mismo tienen las mismas carencias, los mismos vacíos. Nadie puede dar de lo que no tiene. Entonces, todos somos necesitados de conectarnos con alguien desde el cual pueda fluir hacia nuestra vida todo aquello que el alma necesita.

Por eso el maestro de maestros, Jesús, dijo: «Separados de mí nada pueden hacer». Porque Jesús aparte de maestro es Dios. Como Dios es la fuente inagotable de todo el bien que como seres humanos estamos deseando. El es quien puede hacer del desierto de nuestro corazón una fuente de fortaleza y restauración.

Una persona sin una conexión espiritual esta muerta espiritualmente. Eso implica vivir lo natural con la ausencia absoluta de lo espiritual. Es perderse de la riqueza del Dios todo poderoso. Eso es vivir a menos de la mitad del potencial que poseemos. Cuando restablecemos la conexión con quien nos creó vamos a despertar esa parte adormecida de lo espiritual existente en nuestro interior.

He vivido en los dos lados. He vivido sin Dios y eso es vivir en función de mi yo, de mi ego. Es carecer de afecto por otros, es vivir sin apreciar el potencial con el cual fui creado. Es estar de manera constante o lleno de temores o lleno de orgullo; y es ir de un extremo al otro como un péndulo y en ninguno de esos estados hallar paz y la tan anhelada realización.

Conectarme con Dios por medio de una relación personal con Jesús generó un cambio en mi vida. Fue descubrir en realidad quien soy. No estoy aquí para vivir el placer del momento, no estoy solo para alimentar mi ego. Es encontrar sentido, propósito para mi vida. Es ver el futuro con el deseo de cumplir la misión para la cual he sido creado. Es poder decir, estoy aquí y ya sé para que sirvo. Eso lo hace sentir a uno valioso, útil y apreciado.

Conozco personas muy fuerte. Son muy capaces. No es ese mi caso. Por el contrario, soy muy consciente de mis debilidades, me agobia pensar cuantas cosas me hace falta para poder ser todo lo que quiero ser. Por eso mi necesidad de conectarme con Dios es vital para mi vida. Si no soy tan inteligente, no saben cuanto bien me hacer conectarme a quien todo lo sabe; estar lleno de inseguridad hace inexplicable como he podido enfrentar tantos reto a lo largo de mi vida; y mi respuesta es: he necesitado estar conectado a quien me da la valentía. Hoy miro hacia atrás y solo puedo ver mis debilidades siendo reemplazadas por el amor y el poder de Jesucristo. Sin él nada de lo hecho pudo haber sido.

Comparto esto contigo para animarte, si eres alguien fuerte y lleno de confianza, que puedas reconocer que toda tu fuerza tiene origen en quien te creó, eso es Dios. Así hoy puedas tener un corazón agradecido con él y avives esa relación con Jesús. Vas a poder recibir mucho más de él.

Lo comparto también para alentar a quien, como en mi caso, no posee tanta fuerza y capacidad, sino de continuo persiste un sentimiento de cuanto te hace falta para lograr tus sueños. Es tratar moverte, aunque sea un poquito en dirección  a quien es la fuente de todo aquello que te pueda estar haciendo falta, esa persona es Jesús. Una vez te conectes con él podrás recibir inagotables riquezas en tu ser interior para llenarte fuerza y valor para seguir en pos de aquello preparado para ti.

Digo esto porque hay plena convicción en mi corazón de que fuimos creados para andar de continuo conectados con la presencia del Padre de amor y poder. Cuando así lo hacemos nuestra vida adquiere una dimensiones inexplicables de fuerza espiritual y de paz interior. Podemos experimentar el verdadero amor. Dios es amor.

El medio por el cual nos podemos conectar con Dios es Cristo. Su hijo hecho hombre, el cual vino y murió por nosotros en la cruz para poder reconciliarnos con el Padre. Cristo no vino solo a salvarte y liberarte, no vino solo a perdonarte y limpiarte. Hizo todo esto para lograr algo mayor: reconciliarnos eternamente con Dios. Aquí reconciliación es volver a conectarnos con Dios, tal como fue al principio de la creación del hombre, cuando el hombre andaba por allá en el huerto del Edén y hablaba cara a cara con Dios.

Quiera Dios ayudarnos para que en este espacio podamos tú y yo crecer en esa capacidad de conectarnos mas íntimamente con el Dios de toda bendición. Yo puedo ayudarte compartiendo mi experiencia y conocimiento. Me va enriquecer que tú compartas conmigo como ha sido esa relación con Dios. Así lograremos que muchos más estén conectados con el Dios de la vida; y esa vida fluya a muchos otros.

César Fajardo.

Sin Muros habitaremos…